Este sermón intenta dar una justificación teológico-moral de una máxima propia de los teólogos cristianos más radicales, a saber, que las únicas acciones que pueden ser realmente buenas (digo buenas para evitar el discurso teológico, para que no se me pongan locos) serán tan sólo las que no se realicen para tal o cual fin, aún si este fin es algo así como servir a Dios.
"... quien busca a Dios según un modo toma el modo y olvida a Dios, que se oculta en el modo. [...] Si un hombre verdadero, que actúa desde su propio fondo, pregunta: "¿Por qué realizas tus obras?", si pudiera contestar rectamente diría "las hago porque las hago". (Vivir sin por qué, M. Eckhart, 92-103)
En este sentido podemos apoyarnos en el sermón "El templo vacío", donde se explica que quienes comercien en cuestiones religiosas (yo actúo para tu mayor gloria, tú a cambio me das un lugar en el cielo) no realizaran acciones genuinamente buenas.
Me parece que aquí hay una aceptación implícita de dos tesis:
1) Que el egoísmo psicológico es cierto, es decir, que todas las acciones morales humanas (acciones morales en el sentido de ser actos de la voluntad sujetos a juicio moral) están condenadas a tener como fin último un fin egoísta: la propia satisfacción, la propia felicidad, etc.
2) Que ninguna acción que tenga un fin egoísta puede ser una buena acción.
De 1) y 2) se sigue fácilmente que los seres humanos no podemos obrar bien nunca como resultado de los ejercicios de nuestra propia voluntad.
La cuestión hasta este punto presenta dos problemas:
a) Si no podemos actuar bien ejerciendo nuestra propia voluntad, pero sí podemos hacerlo de tal manera que no involucremos nuestra voluntad (los ritos o costumbres, por ejemplo) ¿en qué sentido podríamos seguir diciendo que estamos actuando moralmente, dado que ya no interviene la voluntad?
b) No tendríamos cómo pedir buenas acciones a las personas y toda la moral sería un discurso vacío.
Para a), habría que re-definir este concepto (acto) o encontrar uno mejor. Para b), hay tres posibles caminos: Modificar 1), modificar 2) o modificar ambos.
La estrategia de Eckhart consiste en "estirar" el concepto de acción moral, de tal manera que incluya los ritos o costumbres. Es decir, modifica 1) y deja 2) intacto. Hoy en día pensaríamos en hacer justo lo contrario, es decir, mostrar contraejemplos a 2) y trivializar 1) (véase el libro de James Rachel, Introducción a la filosofía moral, el capítulo dedicado al egoísmo psicológico).
La solución no consiste en decir que el egoísmo psicológico es falso, sino en incluir en "acciones morales humanas" todas aquellas cosas que tendríamos que hacer como parte de un rito. Un ejemplo actual sería la ceremonia del pastel de cumpleaños. No hay una voluntad dirigida a un fin egoísta al apagar las velas, ni una creencia en particular del individuo que sopla (al menos en la mayoría de los casos), lo único que hay es una costumbre heredada, el mero cumplimiento del rito. Podríamos decir lo mismo de alguien que reza por las noches o que va a la iglesia los domingos sin pensar que por esas acciones se está ganando el cielo, sino que lo hace por rito. Cito:
"Allí donde la criatura termina, allí empieza Dios a ser. Ahora Dios no pide otra cosa de ti, sino que salgas de tu modo de ser creatural y que dejes a Dios ser Dios en ti." (103-106)
Ahora bien. ¿En qué sentido podemos juzgar positivamente las acciones que no ejercemos por voluntad propia, buscando algún fin? ¿en qué sentido podemos juzgarlas siquiera como acciones?
Creo que la respuesta viene por el lado de la pasividad. Hay que dejar a Dios ser Dios en nosotros. Quizás podemos ver un acto en este dejarse, una cierta decisión, y ésa sería el único elemento que permitiría identificar una acción como buena: cuando es el resultado de abandonar los deseos propios y de actuar sin más de acuerdo con Dios. ¿En qué consiste ese actuar? No tengo idea, en todo caso no sería algo que uno pudiera investigar o deducir, quizás aquí entra lo místico: el actuar sería guiado por una experiencia e intuición fundamentales incomunicables.
Incomunicables, ¿por qué? Parecería una mera solución ad hoc, oportunista, tramposa; ya no tienes respuesta, así que argumentas que no puede haber respuesta y que no puede explicarse por qué no puede haberla.
Habrá que hacer una parte II.
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